La esperada rave de fin de año se inició el miércoles en los alrededores del embalse de El Cenajo, en la provincia de Albacete, tras varias horas de incertidumbre y una peregrinación que llevó a cerca de 1 000 furgonetas y caravanas participantes desde Tobarra hasta la zona del pantano, atravesando el municipio de Férez.
Según ha confirmado Europa Press, durante la tarde del miércoles el evento, convocado a través de redes sociales por organizadores de distintos países europeos, comenzó bajo la constante vigilancia de la Guardia Civil.
El desplazamiento tuvo su origen el martes en la pedanía de Cordovilla (municipio de Tobarra), donde alrededor de las 23:00 horas empezaron a congregarse los vehículos de la caravana, aparentemente con la intención de montar la fiesta en ese lugar.
No obstante, la rápida intervención de la Guardia Civil impidió su instalación, dispersando parte de la caravana alrededor de las 03:00 horas del miércoles, que se reubicó en áreas cercanas al embalse.
Ya en la mañana del miércoles, la caravana —según datos de la Guardia Civil, compuesta por aproximadamente 1 000 vehículos— cruzó el municipio de Férez, provocando incidencias de tráfico en la carretera que une este municipio con el vecino de Socovos.
El alcalde de Férez, Francisco Javier Jaime, declaró a Europa Press que, a juzgar por el desarrollo de los hechos, los integrantes de la caravana no abandonarían las inmediaciones de forma inmediata.
UN EVENTO ORGANIZADO ANUALMENTE
No se trata de la primera ocasión en que se celebra una fiesta de este tipo con motivo de fin de año en la región.
El año anterior, centenares de vehículos se reunieron en los alrededores del aeropuerto de Ciudad Real, prolongando la celebración hasta el 6 de enero y congregando, según fuentes de la subdelegación de Gobierno, a más de 1 500 personas.
En ocasiones previas, los colectivos organizadores, mayoritariamente procedentes de Bélgica, Francia y Reino Unido, habían optado por ubicaciones como la provincia de Granada o la Región de Murcia.



