Asaja Madrid y Apag Asaja Guadalajara exigen acciones urgentes para erradicar la plaga de conejos que está devastando los cultivos y representa una amenaza para la salud pública.
Según los representantes, el crecimiento descontrolado de la población de conejos en la Comunidad de Madrid y en la provincia de Guadalajara pone en grave riesgo los cultivos, sobre todo los de cereales. “Muchos campos han visto cómo los conejos arrasan los brotes, arruinando el trabajo de familias que ven amenazado su medio de vida, ya de por sí vulnerado por los altos costos de producción y los precios del mercado”, denuncian.
En una nota de prensa estiman, basándose en episodios anteriores, pérdidas de cosecha superiores al 35 %.
En una comparecencia conjunta celebrada este miércoles en Madrid, Juan José Laso, presidente de Apag Asaja Guadalajara, y Francisco José García, presidente de Asaja Madrid, subrayaron que el problema trasciende la agricultura y se está convirtiendo en una cuestión de salud pública. “Quedan parcelas arrasadas, cosechas enteras destruidas y horas de trabajo e inversión que no sirven de nada”. En Guadalajara ya se han visto afectadas más de 3 000 hectáreas, y los dirigentes advierten sobre la “posible transmisión de enfermedades”.
Aunque la plaga no se limita a esa zona, el corredor del Henares es una de las áreas más tensionadas. Según el primer censo de conejo de monte realizado por LIFE Iberconejo, la densidad allí oscila entre 50 y 100 conejos por kilómetro cuadrado.
“El crecimiento no tiene límites”, afirmó Laso, y añadió que carecen de medidas eficaces de control. El aumento de la población conejil genera dos problemas: el daño a la agricultura y el riesgo para la salud pública. Las organizaciones recuerdan que “el conejo es vector de leishmaniasis”, citando el brote de 2009 en Fuenlabrada, el mayor de Europa, y también alertan sobre la proliferación de garrapatas, que podrían dificultar la circulación en los próximos meses.
### Un año como ningún otro
Francisco José García describió la situación como “un momento crítico, en plena fase de siembra, donde es imprescindible actuar”. En varias explotaciones los daños son tan graves que la cosecha se considera perdida. “El problema del conejo no es nuevo, pero este año se ha acentuado”.
Los agricultores, según García, no habían observado daños de tal magnitud en años recientes. “Si no se toman medidas rápidas, podríamos enfrentar la ruina del sector cerealero en la Comunidad de Madrid. La plaga afecta a toda la región, pero es más intensa en el suroeste y en el corredor del Henares”.
Uno de los factores que favorecen la proliferación es la falta de mantenimiento de los cauces, cuyo margen brinda refugio a los conejos. “La Confederación Hidrográfica no cuida esos entornos y, peor aún, no nos permite intervenir”.
García informó que las autoridades madrileñas han iniciado acciones en el sur de la comunidad: se están capturando conejos en varias carreteras comarcales, con permisos y autorizaciones de la Dirección General de Carreteras y de la Dirección General de Biodiversidad. “Esperamos que estas medidas se complementen con otras y se reproduzcan en el resto del territorio autonómico”.
Aunque la caza deportiva se ha planteado como alternativa, ambas instituciones coinciden en que, por sí sola, no resuelve el problema. Un equilibrio faunístico, con mayor presencia de depredadores naturales, sería esencial. “Somos una zona de emergencia cinegética”, lamentó Laso.



